El Motorsin (La historia de una frustración infantil)-Realidad

Hacía aproximadamente un año que la empresa de juguetes EXIN había lanzado al mercado su famoso SCALEXTRIC. Como todos los niños de su generación Javier se había enamorado de un artilugio conectado a la electricidad, que con tan sólo apretar la palanca del mando hacía que los coches circularan a toda velocidad por una pista de carreras. Llegado el momento lo puso como regalo prioritario en la carta de deseos de las navidades de 1963. La mañana de Reyes se levantó raudo y al salir de su habitación observó una caja envuelta en papel de regalo sobre la mesa del comedor. Se lanzó hacia ella deseando con todas sus fuerzas que tras el envoltorio apareciera el tan deseado juguete. La frustración fue tremenda al ver el rótulo en la tapa de dicha caja que anunciaba: “MOTORSIN”. Cuando Javier abrió la misma, vio una pista de cartón en la que se incrustaban unas gomas y unos mandos con manetas. Dichas manetas se introducían en unos salientes y haciéndolas girar manualmente hacían que los coches avanzaran dando saltitos. Eso no era para nada un SCALEXTRIC. Fue un día de Reyes bastante triste, que no logró endulzar ni la cestita de caramelos que situaron los Magos de Oriente junto a ese regalo. *PD- Años después mi cuñado localizó un Motorsin de segunda mano y me lo regaló; harto de oírme contar la batallita de la pista de coches de carreras de mi más tierna infancia.

Comentarios

  1. Nuestra generación deseó el famoso excalextric. Yo no lo conseguí, pero fué de los primeros regalos que llegaron a mi hijo de reyes. Quuzas me lo trajeron a mí.

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    1. En aquel tiempo era un juguete caro, por lo que muchas familias humildes no se lo podían permitir. Fuimos bastantes los que lo deseamos y no lo tuvimos.
      Javier

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