La Casio (Realidad)
Vio la caja de cartón y pensó ¡otra vez nos cambiamos de empresa!. Ella había seguido a Javier durante muchos años en ingenierías, constructoras y negocios relacionados con la movilidad sostenible. Él la miró y la notó entre antigua y usada, pero no obstante seguía teniéndole un especial cariño. Le explicó que esta vez no se trataba de un nuevo trabajo en el que sus cálculos sumatorios y demás operaciones matemáticas estaban sometidas a la tensión de un buen resultado; esta vez los dos se irían a casa para siempre. La Casio pareció no entenderle y él tuvo que mostrarle las canas que asomaban en su escaso pelo e indicarle que su botonera también estaba bastante deteriorada. A la calculadora le costó asimilarlo, pero como maquina analítica que era su procesador realizó una rápida resta, cuyo resultado fue el de 46 años junto a Javier. Fue entonces cuando pensó que su dueño tenía razón ¡ya era hora de jubilarse! Ahora ella descansa sobre uno de los altavoces del estudio, muy cerca de s...